La agricultura sigue siendo el pilar económico de millones de personas en los países en desarrollo, aunque los pequeños productores deben hacer frente a desafíos como el acceso restringido a la tecnología, la inestabilidad climática y la marginación de los circuitos de mercado. Frente a estos retos, alianzas innovadoras que unen a gobiernos, instituciones de investigación, organizaciones no gubernamentales y el sector privado están provocando una auténtica revolución. Con ejemplos concretos del Sudeste Asiático, África y otras regiones, este artículo presenta modelos operativos que combinan investigación de vanguardia y colaboración estrecha para mejorar la productividad, la sostenibilidad y la equidad. En un contexto marcado por crisis climáticas y crecimiento demográfico, la adopción de estas alianzas se revela no solo como ventajosa, sino absolutamente imprescindible.
La demanda global de yuca seca ha aumentado significativamente en los últimos años, impulsada por la creciente necesidad de China de producción de bioetanol, productos alimenticios y alimentos para animales. Esto representa una oportunidad de oro para los productores africanos de yuca para expandir su alcance en el mercado y estimular el crecimiento económico. Los fabricantes chinos están dispuestos a ordenar entre 50,000 y 100,000 toneladas métricas (TM) de yuca seca por mes, con contratos que abarcan de 3 a 5 años. Sin embargo, a pesar de este inmenso potencial, los exportadores africanos enfrentan desafíos significativos que dificultan su capacidad para aprovechar plenamente esta oportunidad. Este artículo explora los principales desafíos que enfrentan los productores africanos de yuca al exportar a China y proporciona estrategias prácticas para superarlos. Al abordar estos obstáculos, África puede posicionarse como un competidor fuerte en el mercado global de la yuca y desbloquear su vasto potencial agrícola.